domingo, 22 de septiembre de 2013

Qué pasa por mi cabeza

Últimamente y sin ningún motivo aparente me he dedicado a imaginar y a planear los años venideros de mi vida. Ya veo un pequeño matrimonio, un pequeño apartamento, noches inolvidables de mucho amor con mi futuro marido y muchas cosas más. He llegado a imaginar incluso a mis hijos y qué nombres quiero que tengan. Lo que no quiero sin embargo es llegar a ese punto, mirar atrás y ver que mi vida careció de toda emoción mientras fui joven e intrépida, cuándo tuve la oportunidad de hacer lo que quisiera cuándo quisiera.

Es muy fácil querer que las cosas cambien cuando en realidad no se hace ningún cambio en la rutina o en los hábitos. Ejemplo de esto es mi sobrepeso. No soy una obesa mórbida ni nada por el estilo, de hecho solo tengo unos 6 u 8 kilitos que acarreo en mi desde hace un tiempo, pero sé que si no hago un cambio radical en cuanto a mis hábitos alimenticios y mis rutinas de ejercicio nada de esto cambiará. Reflejado en la vida de una persona esto es de la misma manera. Si quiero que algo cambie, entonces supongo que debo cambiar algo, pero ¿qué pasa si pierdo todo con lo que he soñado hasta ahora? No puedo perder todo el progreso y el esfuerzo que he invertido en mi relación y en mi futura familia, pero sin embargo, no quiero mirar atrás y arrepentirme de no haber hecho algo, la vida es tan corta para andar con arrepentimientos. 

Una oportunidad se me ha presentado, una oportunidad que no se volverá a repetir y quiero tomarla ahora sin sentirme culpable, sin sentir que le hago daño a alguien porque en estos momentos solo se trata de mi. Conoceré cómo es estar con otro hombre no porque tenga sentimientos involucrados, sino porque quiero saber cómo es estar con alguien más antes de que el matrimonio llegue y definitivamente exista un compromiso ineludible de que seré fiel a mi pareja el resto de mi vida. Quiero hacerlo y lo haré, porque se que merezco explorar antes de llegar de lleno a ser esposa y madre. Lo merezco ¿no?

sábado, 7 de septiembre de 2013

La vida guiada por la mujer


"A pesar de los logros de la liberación femenina, las mujeres todavía invertimos más en la pareja que los hombres, luchamos por conservar el amor y cuándo éste falla preferimos terminar de una vez, mientras que la mayoría de los hombres puede continuar marcando el paso en una relación mediocre con tal de no alterar sus rutinas, y si decide separarse, generalmente es porque se enamoró de otra."
                                                                                            Isabel Allende, "Amor"


Desde que comencé a leer las maravillosas obras de Isabel Allende, me enamoré de su estilo literario. Relatos de mujeres de época, amores abatidos por las circunstancias históricas y por sobre todo, cómo cada detalle te hace observar cual viva imagen la escena en la que se encuentran los personajes de las características más pintorescas.

Su último libro lo compré en la calle, pirata, ya que en este país de mierda irónicamente los libros cuestan más caros que un ron o un pisco, pero bueno, continúo con la compra de mi libro. Personalmente me considero una enamorada del amor y de todo lo que eso implica, es por eso que cuándo escuché el nombre maravilloso de éste libro, AMOR, me dije, ésta historia debe ser la más hermosa que ha escrito Isabel si es que lleva éste título, pero cuando comencé a ojearlo y leí la introducción debo confesar que me desilusioné y luego no me dieron tantas ganas como las que tenía desde un principio de leerlo.
Un día lo observé guardado en mi escritorio con el marcador de páginas aún casi en el principio y me resolví a leerlo, pero sólo cada vez que me viniera la gana. Lo curioso es que cada vez que me encuentro triste debido a los mismos obstáculos con los que a veces te abate el amor, leo unas cuántas páginas y ya me siento tranquila otra vez.

Muchas personas mayores que yo me han aconsejado cada vez que me ven con los ojos hinchados de tanto llorar o con un humor de perros y me dicen lo que típicamente dicen en estos casos: eres joven, tienes que pasar por esto y mucho más, te queda mucha vida por delante y por supuesto el infaltable pásalo bien y pololea harto mientras puedas. Si lo dicen ellos supongo que tienen razón, pero nunca me convencieron estos dichos, pues provenían de gente que generalmente hicieron todo lo contrario, se casaron jóvenes, no vivieron la vida que habrían deseado y por lo tanto cuándo ven a alguien a quién podrían guiar hacia un camino diferente, no dudan en hacerlo, convenciéndote con los argumentos más baratos y repetidos. Pero cuando una persona que se deja guiar completamente por sus instintos te cuenta sus vivencias y no trata de convencerte de nada ni te dice qué es lo que debes hacer para ser feliz, sino que sólo te dice con el lenguaje más común y cotidiano que nunca sabrás por cuales caminos te llevará la vida, es cuándo tú comienzas a creer que hay más de la vida para ti, que no sólo existe aquello en lo que habitas y aquello que puedes observar, sino que en este gigantesco mundo hay una enorme cantidad de posibilidades y que sólo tú sabrás cuál es la que quieres para ti y tu futuro, sólo tú tomarás parte en las grandes decisiones que te depare el destino. Puede que elijas la correcta, pero también puede que no. Puede ser que resultes ser feliz, pero también puede ser que no.

Siempre he pensado que el instinto está más desarrollado en las mujeres. Cómo seres guiadas por el corazón, también poseemos la habilidad de observar el corazón y las intenciones del otro. Nunca he creído que una mujer sea tonta, al contrario, sé que la mujer que pareciera ser la más tarada, es la más inteligente entre todas, porque sólo actúa cómo tonta, sólo la interpreta, pero siempre obtiene lo que quiere. Todas tenemos instinto, la diferencia es que no todas lo desarrollan y pienso que ésto es lo que se quiere decir en los libros e historias de Isabel Allende, sobre todo la historia de su propia vida en particular. 

Con los años desarrollamos nuestro instinto y debemos aprender a dejarnos guiar por él. Nadie más que nosotras mismas nos debe decir qué hacer, es por eso que cuando se aconseja a alguien no se le dan órdenes, se le cuentan experiencias y ejemplos, pues ninguna decisión te arruinará la vida, sólo la hará más complicada y somos nosotras mismas las que decidimos nuestros desafíos.

viernes, 6 de septiembre de 2013

¿Todo se acabó?

Ni siquiera sé por dónde comenzar porque todo viene pasando desde hace tanto tiempo. Con él yo tenía los planes más hermosos que jamás pudiera haber imaginado estando sola. No sé si fue la inmadurez, el orgullo, o simplemente la estupidez lo que nos llevó hasta aquí. Lo único que puedo decir ahora es que lo siento mucho, porque toda la mierda que llevo en la cabeza hizo que se alejara de mi. No puedo ni quiero decir que fue lo mejor, porque es en estos momentos en los que más lo necesito. Necesito sus besos, sus caricias, sus mimos, sus consejos y mucho más. Dice que aún me ama pero que quiere un tiempo para pensar, que ya no es cómo antes y no sabe qué hacer para que vuelva a serlo. 

No quiero perderlo y sin embargo no sé como traerlo de vuelta a mi. No habíamos estado bien últimamente pero no creí que alejarnos fuera la solución, siempre creí que lo mejor era luchar, pero eso es lo que creo yo, quizás él ya se cansó de luchar.

Ya no habían buenos momentos. Ya no habían espacios ni tiempo para estar juntos. Ya no teníamos ni el tiempo ni el lugar para hacer el amor, y luego, no teníamos ni las ganas. Lo extraño, pero no extraño al hombre que había estado recientemente conmigo, sino que al hombre que conocí, ese que con su mirada de amor me derretía, ese que con su pasión sacaba lo mejor de mí y que con su amor, me hacía querer ser una mejor persona.

No entiendo porqué las cosas tienen que terminar así, no entiendo porqué no puedo levantarme y seguir y por sobre todo no entiendo porqué estoy siendo tan patética. ¿Porqué si siempre le aconsejé a las demás mantenerse fuertes ahora yo me siento más débil que nunca? ¿Porqué mierda siento que sin él se acaban mis sueños, mis planes y mi vida?. Quizás todo se arregle luego, pero ¿y si no?

No puedo seguir, no quiero seguir.

martes, 3 de septiembre de 2013

¿Cómo comenzar...?

   Soy mujer y me encanta/carga 



Cualquiera puede estar de acuerdo conmigo cuando digo que actualmente, en la era de la tecnología, las relaciones a distancia y las confidencias por Whatsapp, es realmente muy difícil no cometer estupideces monumentales, de las cuales no puedes arrepentirte una vez que ya lo dicho está dicho. Sin embargo, creo que para la mujer de hoy, multi-facética, muchas veces histérica sin querer y también bipolar, figurativamente hablando, la dificultad se duplica, si no es que se triplica. 

Los estados de ánimo varían en cada mujer debido a un montón de factores tanto biológicos cómo incluso ambientales y muchos otros raros factores más. No me atrevo a decir que el hombre no nos entiende, ya que en muchos casos es él, al que nosotras elegimos cómo compañero o quién nos tocó como padre o abuelo, quién está ahí como nuestro pañuelo de lágrimas y consejero, pero, aunque se esfuercen y dispongan de toda la paciencia del mundo para escucharnos, jamás sabrán cuán profundas son las sensaciones que acompañan a ciertos momentos claves en nuestras vidas. 

He tenido el privilegio de tener a una figura paterna desde el momento que nací hasta estos momentos, pero también he tenido la mala suerte de que no fuera muy paciente y que me heredara esa impaciencia. Debido a esto y debido a su machismo de igual manera, mi madre y mis dos hermanas vivieron etapas muy dolorosas desde el momento en el que se cruzaron con este individuo. Tuve la fortuna de ser la hija menor, por lo tanto, según mis hermanas y mamá, no viví las mismas situaciones terribles que tuvieron que afrontar ellas cómo familia. 

Mi papá no ha sido un mal hombre, pues en nuestra casa nunca nos ha faltado nada en cuanto a necesidades básicas pero, aunque nunca se lo he hecho saber, creo que falló cuando de cariño se trató. Sus arrebatos de ira muchas veces nos hicieron llorar a mí, a mi mamá y a mis hermanas, cómo cualquier mujer que siente bien de adentro y es por eso que hasta el día de hoy, no he podido confiar plenamente en él.

Cuando de hombres se trata, siempre he tenido una actitud a la defensiva. Claro, no permitiría que un hombre me hiciera sentir mal conmigo misma o qué me hiciera llorar nuevamente, pero esto que les cuento ahora, me ha traído más de algún problema. 

Ser mujer es muy difícil y mucha razón tienen aquellas mujeres triunfantes en el mundo que solía pertenecer a los hombres, que dicen que para triunfar en el mundo de los negocios hay que tener una mente fría. Para ser feliz hoy y no sufrir una desilusión tras otra, no hay que involucrar muchos sentimientos, cómo diría mi papá, pero ¡QUÉ DIFÍCIL ES NO SENTIR PARA UN SER QUE FUE CREADO CON ESTA BENDICIÓN/MALDICIÓN!.

Es por esto y mucho más que a mi corta edad ya tengo muchas experiencias con el amor, con el odio, con la desilusión, con la pena, la impotencia y la rabia. Soy mujer y todo lo que hago lo hago con el corazón, cómo muchas, y es por esto que vivo mil emociones al día, cometo errores, digo cosas de las que me arrepiento luego, amo a mi pareja con todo mi corazón y luego lo odio. Es por esto que a las mujeres nos cuesta pedir perdón y de igual manera nos cuesta perdonar. 

De mis altos y bajos hablaré, no sólo para que todas y todos sepan por lo que paso, lean y se identifiquen, sino que también cómo terapia, porque soy mujer y se me da la gana.

Prometo escribir con el corazón, cómo siempre lo he hecho con cada cosa que me propongo.